viernes, enero 27, 2012

Tejiendo la capa de la invisibilidad

El hombre invisible de H.G Wells, Sue Richards de los cuatro fantásticos, las naves Klingon de Star Treck, la ciencia ficción ha bordado una gran variedad de sueños de invisibilidad, sin embargo en la realidad el truco resulta un poco más complicado. En años recientes la nanotecnología, la física quántica y la fotónica comienzan a desvanecer la línea entre la realidad y la ficción con los primeros cortes que nos llevaran a vestir la invisibilidad.

En un laboratorio de escuela de ingeniería de la Universidad de Duke en Carolina del Norte, David R. Smith y David Schurig han tejido la primera capa de invisibilidad. En lugar de un derecho y dos reveses, el tejido que estos investigadores desarrollaron está compuesto por un nuevo tipo de material llamado “Metamateriales” cuyas características especiales permiten abrir un agujero en el entramado de la luz y con ello tener un primer vistazo a la invisibilidad.

Más que una capa como la de Harry Potter, la propuesta de la universidad de Duke para la invisibilidad se asemeja a una armadura de silicio y cobre. El planteamiento teórico para este experimento fue publicado en la revista Science en mayo del año pasado. Pero cuando en noviembre estos dos americanos y su colega inglés Sir John Pendry del Imperial College de Londres dieron la noticia de que habían logrado experimentalmente su teoría, tomaron al mundo por sorpresa. Si bien no es la única propuesta, si es una de las que más atención ha recibido por parte de los medios por ser ya una realidad.

Lecciones para desaparecer

Podemos ver un objeto porque la luz proveniente de alguna fuente ya sea el sol o una lámpara lo alcanza. Al dar con él parte de la luz es absorbida y otra parte “rebota” hacia nosotros, explica el Dr. Eric Rosas, coordinador científico de la División de Óptica y Radiometría del Centro Nacional de Metrología. Nuestros ojos perciben las diferentes ondas de luz reflejada por objeto y junto con el cerebro procesan estas sensaciones para reconstruir su forma real.

La invisibilidad - define el Dr. Rosas - es posible cuando conseguimos que dicho objeto no refleje o absorba luz, es decir, cuando logramos que las ondas de luz que transitan por su posición lleguen a nuestros ojos sin ninguna alteración. Para lograr esto hay dos caminos: el primero sería lograr que el objeto se vuelva transparente y permita el paso de la luz. La otra forma es conseguir que los rayos de luz se doblen para hacer que la trayectoria de una onda de luz le “ saque la vuelta” al objeto y continué como si nada hubiera pasado.

Si optamos por hacer transparente un objeto o una persona, esto implica cambiar seriamente su composición química y con ello poner en riesgo su existencia. Como una de las gracias de la invisibilidad es disfrutarla, podemos eliminar esta primera opción.

Por el contrario si nos decidimos por la puerta numero dos, hay más elementos con los que podemos trabajar. De manera natural es posible “doblar” un rayo de luz mediante su interacción con el material que ilumina. Un ejemplo son el aire y el agua, ambos medios son transparentes y permiten el paso de luz, pero alteran su trayectoria original. Cuando se mete un lápiz en un vaso con agua, el lápiz parece quebrarse, esta ilusión óptica es provocada por el cambio de trayectoria de la luz al pasar de un medio a otro. A este fenómeno se le llama refracción y esta determinado por la forma en que la luz interactúa con los materiales. Por lo tanto si alteramos las características de los materiales sobre los que incide un rayo de luz, entonces es posible también cambiar los efectos que estos materiales tendrán con la luz.

El Dr. Eric Rosas explica que la luz es un tipo de radiación electromagnética como las microondas, las ondas de radio, los rayos X o los rayos infrarrojos. La diferencia entre una radiación y otra es el tamaño de la onda o longitud de onda. Los materiales no reaccionan de igual manera a todas las ondas, dependiendo de su longitud, estas energías pueden ser absorbidas, reflejadas o desviadas. Una camisa roja, por ejemplo, la vemos colorada porque el material del que esta compuesta absorbe todos los colores menos el rojo, es decir sólo es capaz de interactuar con la longitud de onda de ese color. Debido a que la luz que nuestros ojos pueden percibir esta compuesta por múltiples longitudes de onda, lograr una invisibilidad “visible” implica conseguir que un solo material se ajuste a una gran variedad de ondas.

Zurcido Invisible

Diferente de la sedosa y brillante tela que cubre al joven Potter en sus aventuras, la primera capa de invisibilidad lograda por la ciencia es un poco menos atractiva. No es más grande que un plato y consiste en 10 anillos concéntricos de una cinta especial compuesta de fibra de vidrio y cobre, todo en un conjunto que mide apenas un centímetro de alto. Se eligió construirla asi para simplificar el experimento, de esta manera la capa fue diseñada para funcionar en dos dimensiones y sólo con microondas explica el boletín de prensa publicado por la Universidad de Duke.

Con ella los científicos hicieron varios experimentos en los que consiguieron que un pequeño cilindro de cobre fuera “invisible” a un haz de microondas disparado contra él. David Schurig, uno de los desarrolladores del aparato, comenta en un video distribuido a la prensa que de la misma manera en que el agua de un río fluye alrededor de una piedra y aguas abajo no es posible distinguir la interrupción, lo que esta armadura hace es guiar las microondas alrededor de una región central y reconstruirlas del otro lado, esto reduce la absorción y refracción de las ondas de tal manera que cualquier objeto que se coloque en ese “hueco” no producirá alteraciones en el campo electromagnético.

El artículo publicado en la revista Science del pasado mes de noviembre describe que las pruebas se realizaron en una cámara especial en la que las microondas solo pueden viajar a través de la capa. Los instrumentos permitieron generar imágenes que ilustraron el comportamiento de las microondas conforme avanzaban dentro de la cámara. Primero se estudió la distribución de las ondas electromagnéticas moviéndose a través del espacio libre. En una segunda etapa se mapeó el recorrido de las ondas colocando el cilindro de cobre sin la capa de invisibilidad y por último se realizaron imágenes con el cilindro en el centro de la capa. Al comparar las imágenes se pudo comprobar como la capa fue capaz de restituir las ondas casi a su estado original.

Una capa hecha a la medida

En el cuento infantil “el nuevo traje del emperador”, un par de embaucadores hacen creer al emperador y su corte que la tela que brota de sus telares es invisible a los ojos de los ignorantes. Ante la vergüenza de ser considerados tontos todos alaban las virtudes de una capa invisible e inexistente.

Lo que ha salido de los laboratorios de la Escuela de Ingeniería de Duke es uno de los logros más avanzados en la tecnología de materiales. Perfectamente visible, el secreto de la capa de invisibilidad es una tecnología llamada metamateriales. En la naturaleza las propiedades de los materiales están determinadas por su química, las propiedades de los metamateriales dependen de su estructura física. Son elementos creados artificialmente cuya estructura ha sido planeada y diseñada primordialmente para generar respuestas específicas a ciertos campos electromagnéticos explica el Dr. Eric Rosas.

La capa de invisibilidad de Duke esta compuesta por cintas de fibra de vidrio en las que se han entretejido minúsculas herraduras y cables de cobre. El diseño, tamaño y estructura de estas aplicaciones de cobre han sido cuidadosamente calculadas para interactuar de una forma específica con las microondas.

Cuando las microondas golpean las cintas de metamaterial, éstas excitan las estructuras de cobre, las cuales están diseñadas y acomodadas para producir fuerzas electromagnéticas que permiten atrapar las microondas y guiarlas sobre la superficie de los aros concéntricos para reconstruirlas a su estado original al final del recorrido.

En palabras de sus creadores, la capa representa una de las más elaboradas estructuras de metamateriales que haya sido diseñada y producida. Así mismo representa una de las aproximaciones más comprensibles a la invisibilidad hasta ahora realizadas, con la capacidad potencial de llegar a ocultar objetos de cualquier tamaño y composición.

Instrucciones de uso.

Aunque la capa de invisibilidad demuestra la factibilidad de las propuestas teóricas de sus diseñadores, los descubrimientos realizados representan apenas un paso de bebé en el camino de la aplicación de esta tecnología al campo de la invisibilidad advierte Steven Cummer, otro de los miembros el equipo de investigadores, en una opinión citada en el boletín de prensa de la Universidad de Duke.

“Lo que tenemos aquí es una forma totalmente nueva de controlar luz y campos electromagnéticos” explica John Pendry, miembro del equipo realizador de la capa y uno de los lideres mundiales en teoría de metamateriales. “Hemos pensado en los uso para ocultar cosas y bloquear campos magnéticos pero yo estaría muy sorprendido si eso fuera lo único que pudiéramos hacer con esto”

El Dr. Eric Rosas del Centro Nacional de Metrología explica que la principal y más inmediata aplicación de esta tecnología se encuentra en el campo de las telecomunicaciones y la fotónica. Por sus propiedades, estos nuevos materiales son capaces de doblar y concentrar las ondas en formas que hasta ahora eran impensables. Con ello se abre la posibilidad de usarlos para salvar bloqueos que causen interferencia en señales de radio o televisión. Otra aplicación importante es el salto de la electrónica a la fotónica, circuitos lógicos que funcionen con luz en lugar de electricidad.

Tejido energético.

En el mundo de Stan Lee, los cuatro fantásticos obtienen sus poderes cuando accidentalmente la nave espacial en que viajaban es bombardeada por extraños rayos cósmicos. Gracias a ello Sue Storm (más tarde señora de Richards) es dotada con la capacidad de generar campos de energía que la hacen invisible.

En la Universidad de Pennsylvania, los ingenieros electrónicos Andrea Alu y Nader Enheta han encontrado una forma de lograr este efecto sin la necesidad de energías extraterrenas. Su propuesta se basa también en el uso de materiales especiales que interactúan con la radiación electromagnética, pero en lugar de doblar la luz lo que los materiales plasmónicos hacen es eliminarla. Su trabajo fue publicado en febrero de 2006 por el sistema de noticias de la revista Nature y propone teóricamente que es posible ocultar un objeto al recubrirlo con un campo de vibrantes electrones. Los plasmones son ondas de electrones que se originan cuando éstos se mueven rítmicamente sobre la superficie de un material metálico.

Alu y Engheta sostienen que un campo de éstas características sería capaz de reducir la refracción de la luz mediante el fenómeno de resonancia al grado de que un objeto cubierto se volviera imperceptible. El planteamiento propone que si la frecuencia de la luz que incide sobre el objeto es igual a la de los plasmones ambas se eliminarían provocando que todo lo que este bajo la cubierta se torne invisible. La idea esta en etapa inicial pero de acuerdo con el estudio no viola ninguna ley de la física.

Por el momento, la teoría solo es aplicable a algunos materiales especiales con características electromagnéticas similares a las que poseen los electrones libres, como el plasma. Los ingenieros de la Universidad de Pennsylvania admiten que existen otras limitaciones en su teoría. Por sus características la capa debe ser adaptada a cada objeto que cubra, con el fin de que las longitudes y frecuencias de onda correspondan. Los objetos podrían volverse invisibles a los rayos infrarrojos pero no a la luz visible.

Tanto los materiales plasmónicos como los metamateriales inician el camino a la invisibilidad, si bien los expertos continuamente expresan su cautela en cuanto a la fecha exacta o estimada en que un ser humano o un avión podrán desvanecerse en el aire. La posibilidad existe, y no es difícil que algún día, la carne de burro por fin sea transparente

miércoles, agosto 31, 2011

Proyecto Tlalocan, El camino bajo la Ciudad de los Dioses

La tierra cede y las manos toman el lugar de las palas para limpiar el pequeño hueco. A unos metros, aun se observan las marcas de las herramientas con que los constructores originales se abrieron paso en el subsuelo. A diferencia de Howard Carter en la Tumba de Tutankamon, aquí todavía no hay maravillas que mirar, dentro reina la más completa obscuridad. Los arqueólogos apuntan el haz de un escáner laser y mientras el rayo palpa lo desconocido, una imagen se forma punto a punto en la pantalla. Tras el muro de roca aparece un túnel que avanza unos 37 metros y de pronto se obstruye. Es la primera vez que ojos humanos lo observan, desde que hace casi dos mil años el pasaje fue cerrado.

Más arriba, 12 metros más arriba, los turistas caminan y toman fotos, a la vez que nubes de vendedores los acribillan con reproducciones y artesanías. Pocos saben que bajo sus pies, investigadores mexicanos han encontrado una cápsula de tiempo que promete una ventana al pasado de la ciudad de los dioses. “Estamos seguros de que el túnel nos guiará hacía un mejor entendimiento de la cosmovisión teotihuacana, su ideología religiosa y su conformación social“ explica el Dr. Sergio Gómez Chávez[i], director del proyecto.

Arqueología divina

Los expertos apuntan a que la deidad principal de Teotihuacan era Tláloc, el dios del agua. Se han encontrado imágenes de él por toda la ciudad, tanto en esculturas como en vasijas y murales. Es quizás un giño del destino, que fuera justamente el agua, el elemento que llevara a los arqueólogos a lograr este descubrimiento.

En 2003, el templo de Quetzalcóatl, uno de los edificios más característicos de la metrópoli, sufría un deterioro acelerado. La humedad del rocío y del subsuelo estaba convirtiendo la roca de sus esculturas literalmente en arena. Era necesario hacer algo para poner un remedio a la situación y todas las miradas se concentraron en este espacio. Así, el INAH inició el Proyecto de investigación y Conservación del Templo de la Serpiente Emplumada. El proyecto estudiaba la naturaleza del deterioro de estas estructuras y buscaba encontrar una solución para neutralizar las causas del daño.

La lluvia era también un factor muy importante, a pesar de que los teotihuacanos habían dotado al complejo de la Ciudadela, donde se ubica el Templo de la Serpiente Emplumada, con un sistema de drenaje, este ya no funcionaba. “Había estado lloviendo mucho ese año y el año anterior” recuerda el Dr. Gómez Chávez, miembro del proyecto de conservación en ese entonces, “la enorme precipitación nos permitió ver un fenómeno muy interesante: la ciudadela completamente inundada, estamos hablando de un espacio de 160 mil metros cuadrados cubierto de agua “ Tlaloc jugaba sus cartas y lo mejor estaba por venir.

Precisamente en la explanada frente al edificio adosado al templo, un día se hizo un hueco en la tierra. “Al llegar al trabajo, nos encontramos con ese hundimiento” nos platica Sergio Gómez “Preocupados por la seguridad del templo, inmediatamente bajamos a ver qué es lo que había sucedido. Con cuerdas y arneses descendimos por el pozo, cerca de 14 metros. A través de un pequeño hueco vimos que existía un pasadizo que se prolongaba hacia el centro de la pirámide y del otro lado continuaba hacia el centro de la plaza. Es así, como nos percatamos de la existencia de este túnel.”

Durante los 5 años siguientes, se terminaron los trabajos pendientes y se elaboró el proyecto de investigación con el fin de buscar los recursos económicos para llevar a cabo la excavación. Finalmente en 2009, se dio luz verde al Proyecto Tlalocan (Camino bajo la Tierra) y su primer objetivo fue encontrar la entrada principal del túnel.

Como el pasadizo se prolongaba a ambos lados del hundimiento, era evidente que esta no era la entrada. Los análisis y la intuición indicaban a los arqueólogos una zona en donde buscar, pero a ciencia cierta nadie sabía su ubicación.

La mirada invisible de un oído electrónico

Es aquí donde llegaron Víctor Manuel Velasco Herrera y su equipo del Instituto de Geofísica de la UNAM. Los universitarios se integraron para utilizar el Georadar, un instrumento que emite señales electromagnéticas hacia la tierra y después recoge su “eco” con una antena especial. Como si fuera una podadora de pasto, el equipo se empuja sobre la superficie en estudio y determina la estructura del suelo bajo él.

La ventaja de esta herramienta es que no es destructiva, el aparato se coloca sobre el piso en que caminan los turistas, explica Velasco Herrera en el boletín de prensa emitido por la UNAM[ii], Al utilizar ondas electromagnéticas no se dañan posibles estructuras, evidencias o datos que pueden ser fundamentales para los arqueólogos. Además, el sitio es un “laboratorio ideal”, pues no existe la interferencia de otras señales.

Con la información recopilada, el equipo encontró que la entrada se encontraba frente a la escalinata del edificio adosado, a unos 15 metros de donde se abrió la oquedad inicial. El estudio arrojó también varias sorpresas: El túnel alcanza entre 100 y 120 metros en dirección al centro del basamento de la pirámide y la cereza del pastel es que hay evidencia para pensar que existen tres cámaras, la más grande al final del túnel. Un espacio vacío que la especulación comienza a llenar. “No sabemos lo que hay allí, hay muchas probabilidades de encontrar una importante tumba u ofrenda, incluso planteamos la posibilidad, tan solo es una hipótesis, de que bajo la Pirámide de la Serpiente Emplumada, que era el lugar más sagrado de toda la ciudad de Teotihuacán, podrían estar depositados los restos de los gobernantes de la ciudad” explica Sergio Gómez “no lo podremos comprobar hasta que hayamos entrado y realizado los estudios correspondientes”.

Los señores ausentes de Teotihuacán.

La hipótesis del Dr. Gómez obedece a que tras años de investigación nadie ha podido ubicar ningún dato sobre las personas que gobernaron Teotihuacán. En su época de esplendor, la metrópoli se extendía un total de 20 Km cuadrados, más grande que Roma, y albergaba una población de 125 mil individuos[iii]. Era una sociedad cosmopolita en la que convivían grupos venidos de todos lados: zapotecos, veracruzanos, michoacanos, gente de lo que hoy corresponde a los estados de Puebla Tlaxcala, Hidalgo y Guerrero. La existencia de una sociedad solo es posible bajo una organización social, política y económica extremadamente compleja capaz de responder a las necesidades de tantos individuos tan distintos.

Sin embargo “quienes gobernaron sucesivamente Teotihuacán por seis siglos escondieron sus caras y tumbas, no revelaron sus nombres, no hicieron patentes sus hazañas y disimularon sus moradas en el mar de conjuntos arquitectónicos” declara la Dra. Linda Quintanilla Naim[iv], investigadora de la UNAM y una de las más sobresalientes figuras en el estudio de la Ciudad de los Dioses. La idea de por qué no hemos encontrado referencias directas a quienes eran los gobernantes de la ciudad, posiblemente se debe a la forma de organización social y económica existente en la Ciudad de los Dioses. “Desde mi punto de vista” reflexiona el Dr. Gómez, “la sociedad teotihuacana estaba mucho más avanzada y mucho más desarrollada que cualquiera de las otras sociedades, como la maya o azteca donde el gobernante personificaba al poder. No encontramos rastros de los regentes teotihuacanos porque en esta sociedad la imagen de la persona no es lo importante sino la institución. Aquí se rendía culto al estado teotihuacano.

La Dra. Manzanilla[v] ha propuesto que la metrópoli fue gobernada por cuatro sacerdotes que compartían la regencia de la ciudad. Este tipo de gobierno daría a Teotihuacán la estabilidad social necesaria. Si la ciudad hubiera sido gobernada por dinastías, como ocurre en el caso de los mayas, los golpes de estado hubieran sido frecuentes. La forma de gobierno no es extraña pues se sabe que otros estados tenían un gobierno compartido (Harappa en el Valle del Indo y Mohenjo Daro en Pakistán).

Sin embargo la ciudad, hasta ahora no ha querido revelar dónde fueron enterrados sus gobernantes. Encontrar esta valiosa pieza de información permitiría corroborar teorías y dar luz acerca de la forma en que un estado pudo alcanzar tales niveles de desarrollo.

Descendiendo al pasado

Sobre la explanada de la Ciudadela, una lona blanca cubre el tiro que los Arqueólogos del INAH han hecho para alcanzar la entrada del túnel, un pozo de 5 metros diámetro y 12 de profundidad, lo que lo convierte en la excavación más profunda hecha en el sitio arqueológico . Tras ocho meses de trabajo un equipo de 30 personas ha retirado y analizado las 200 toneladas de tierra y artefactos con que los teotihuacanos sellaron la entrada.

Apenas se alcanzó el dintel superior del túnel y ya los frutos del trabajo empiezan a aparecer. La excavación del tiro ha permitido recuperar una gran cantidad de cerámica. A través de años trabajo arqueológico, la cerámica teotihuacana ha sido minuciosamente estudiada, de tal manera que es posible determinar la fecha en que estos objetos fueron fabricados y con ello la época en que cerraron la entrada. “Tenemos perfectamente claro que fue en el año 200 o 250 antes de Cristo, cuando los teotihuacanos realizaron el ritual en que clausuraron este pasadizo” aclara el Dr. Gómez. Los artefactos recuperados hablan del carácter ritual de la clausura y de que aun en esos primeros tiempos ya la influencia de esta urbe llegaba lejos. Entre los 60 mil artefactos recuperados están pequeños ornamentos de hueso, concha, pizarra y jade de Guatemala.

Además se confirmó que el acceso no ha sido perturbado en los casi 2 mil años que lleva obstruido “Conforme hemos ido avanzando en la excavación del tiro hemos ido encontrando todos estos objetos y obviamente por la disposición en la que los vamos encontrando se confirma que nadie ha entrado a este lugar.” Lo que lo convierte en uno de los escasos lugares que han permanecido inalterados en los más de 120 años de excavaciones, reconstrucciones y saqueos con que la arqueología moderna ha observado Teotihuacán.

La perforación del tiro ha permitido también conocer más de la historia de este sector de la ciudad. “Antes de la ciudadela ya había aquí un asentamiento importante” - explica el Dr. Gómez - “Tal vez debido a la necesidad de contar con un mayor espacio para sus actividades rituales, los teotihuacanos deciden arrasar lo edificado y construir este magno escenario ritual”. Las investigaciones encontraron que el túnel es anterior a la construcción del Templo de Quetzalcóatl y la Ciudadela. “Creemos que encima del pasadizo existió un templo anterior al de la serpiente emplumada, contemporáneo con la primer etapa de la pirámide de la luna” - nos dice Gómez Chávez - “Este templo anterior fue casi totalmente desmantelado y actualmente sobreviven muy pocos indicios que permiten presumir como era. Durante la excavación del gran tiro de acceso al túnel hemos encontrado piedras labradas que pertenecían a un edificio, y nuestra propuesta es que esas grandes piedras que los teotihuacanos arrojaron eran del antiguo templo.”

La entrada al inframundo.

Los túneles, cuevas y oquedades son elementos muy significativos en el desarrollo de la vida religiosa de los pueblos prehispánicos. “Para los mesoamericanos, las cuevas son lugares de contacto con el mundo mítico y religioso”. En el seno de la madre tierra estos pueblos veían puntos de unión con la divinidad, morada de dioses y también lugares de ritos de paso. En estas oquedades, naturales o construidas se puede hablar con los dioses y las fuerzas de la naturaleza y dialogar con ellas” Explica la Dra. Natalia Moragas Segura[vi], investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Para Sergio Gómez Chávez la importancia de los túneles en Teotihuacán está vinculada con el concepto del inframundo, muy importante en la cosmovisión prehispánica El universo estaba conformado por cuatro rumbos horizontales (los puntos cardinales) y tres niveles verticales: La región celeste, la tierra y el inframundo. De acuerdo con el investigador, Teotihuacán fue construida como una réplica de la forma en que los dioses habían creado y concebido el universo. En el trazo de la ciudad están representadas todas las regiones y niveles del mundo. “cuando descubrimos el túnel se corrobora plenamente que la intensión de los teotihuacanos buscaban al construir estas oquedades era reproducir el inframundo”.

Estudios iconográficos realizados por el Dr. Saburo Sugiyama en los años 90´s corroboran que el complejo de la Ciudadela tuvo una gran importancia como la representación cosmológica del rumbo del sur y del inframundo[vii].

La naturaleza divina del túnel, las cámaras y lo que estas puedan contener se manifiesta en el hecho de que se encuentran ubicadas bajo uno de los puntos más venerables de toda la ciudad de Teotihuacán, El Templo de la Serpiente Emplumada. El templo fue construido para una función sagrada y prueba de ello son los 113 esqueletos encontrados durante una excavación realizada en 1989[viii]. Estos enterramientos rituales fueron realizados al principio de la construcción del templo para sacralizar este espacio. Todos los individuos son de sexo masculino entre los 13 y los 55 años de edad y fueron enterrados con las manos atadas a la espalda lo habla de un sacrificio masivo que preparaba el edificio para una función excelsa.

El Final del camino

Mientras usted lee estas líneas, Sergio Gómez Chávez y los demás miembros del Proyecto Tlalocan continúan abriendo su camino bajo tierra. De acuerdo con el investigador habrán de pasar dos meses más antes de poder ingresar al túnel y posteriormente se iniciará la evaluación sobre el estado que guardan los 100 o 120 metros de pasadizo que es necesario recorrer para alcanzar las cámaras.

“Si hay un sitio que ha sido visitado, excavado y explorado es Teotihuacán, la ciudad representa el lugar arqueológico por excelencia” refería el Arqueólogo Eduardo Matos en una entrevista[ix] . tras100 años de continuo estudio es fácil pensar que ya no hay nada que hacer en el sitio. Sin embargo nada más erróneo, pues apenas hemos comenzamos a escuchar lo que esta enorme urbe puede decirnos.”


[i] Entrevista telefónica con el Dr. Sergio Gómez Chávez, Arqueologo del INAH y Director del Proyecto Tlalocan

[ii] Restos de gobernantes, pudieran encontrarse en el túnel teotihuacano; Boletín UNAM-DGCS-478, 13 de agosto de 2010, consultado en www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2010_478.html [05/10/2010]

[iii] Linda Manzanilla, Gobierno Corporativo en Teotihuacán: Una revisión del concepto “Palacio” aplicado a la gran urbe prehispánica, Anales de Antropología, Vol. 35, instituto de Investigaciones Antropológicas, Unam 2001

[iv] Restos de gobernantes, pudieran encontrarse en el túnel teotihuacano; Boletín UNAM-DGCS-478, 13 de agosto de 2010, consultado en www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2010_478.html [05/10/2010]

[v] idem

[vi] Natàlia Moragas Segura, Cuevas ceremoniales en Teotihuacán durante el período clásico

Boletín americanista, Nº. 48, 1998 , pags. 179-195, España

[vii] Sugiyama.S..-" Worldview materialized in Teotihuacan,Mexico"

Latin American Antiquity, 4 (2): 103-1 29. (1993

[viii] Cabrera , Rubén , Cowgill y Sugiyama El proyecto Templo de Quetzalcóatl y la práctica a gran escala del sacrificio humano. En: La época clásica, nuevos hallazgos, nuevas ideas,

123-143, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México. 1990

[ix] “Entrevista con Eduardo Matos”, Arqueología Mexicana, Abril –mayo 1993, vol. I, num. 1 , pg 31

lunes, agosto 29, 2011

Ciencia para qué?


Estamos tan acostumbrados a ella, que ni cuenta nos damos de su constante compañía. Sus asombrosos aparatos nos seducen diariamente. A ella debemos las miles de imágenes que iluminan los oscuros rincones del universo. Devoramos ávidamente todas y cada una de las historias que su quehacer cotidiano genera, pero si alguien menciona la palabra ciencia en el salón de clase, es inevitable que la cabeza se nos llene de viejitos con bata, palabras complicadas y una incomoda sensación de ignorancia

El simio que sabía pensar

Al ver que se alarga el silencio, el instructor repite la pregunta ¿Que es el viento? Los niños, de nivel preescolar, se retuercen en sus sillas, ríen y cuchichean hasta que al fin uno levanta la mano. “yo no se qué es el viento, pero si se que lo producen las hojas de los árboles”. Perplejo, el instructor del taller le pregunta cómo y el niño responde con seguridad ”cuando las hojas de los árboles se mueven, hacen el viento,”

La respuesta resulta graciosa, pero a su corta edad, este niño esta haciendo ciencia. La motivación para ello es su curiosidad. Se fijó en un fenómeno de la naturaleza: el viento y tras observarlo lo suficiente se planteó una hipótesis. Lo más interesante es que la hipótesis se adecua completamente a los hechos observados… cuando las hojas se mueven ¡hay aire!.

La ciencia es una característica humana, no porque tengamos una inteligencia privilegiada o porque sepamos matemáticas complicadas o porque podamos realizar fórmulas, los humanos hacemos ciencia porque tenemos curiosidad. Somos una especie curiosa por naturaleza, nos es imposible vivir sin preguntarnos cosas. Investigar es una característica natural porque nos causa placer conocer. Solo hay que recordar el momento en que por fin logramos entender esa operación de matemáticas o pudimos reparar el aparato, cuando alcanzamos este logro del fondo del cuerpo nos brota un - ¡ahhh ya entendí! - . Investigar nos produce placer porque con ello encontramos respuestas a las preguntas que la curiosidad nos presenta.

Estamos hechos para investigar y eso es gracias a como evolucionó el cerebro. el Dr. Michael Shermer fundador de la Skeptics Society (Sociedad de Escépticos) explica que nuestro cerebro esta hecho para reconocer patrones significativos. Esto es, en cuanto vemos una A enseguida buscamos conectarla con la B más cercana y de allí nos lanzamos a la C. Encontrar estos patrones y es lo que llamamos conocer y aprender. Pero ¿Qué pasa cuando A no se conecta B?

Podemos decir que la ciencia comenzó cuando nuestro cerebro se hizo conciente de que un universo existía alrededor. En ese momento mil preguntas surgieron en la cabeza de aquellos primeros humanos. Como en cualquier persona cuando una duda se enciende en la cabeza, la mente no tiene descanso hasta encontrar una respuesta. Pero entonces surgió un problema: Sin una herramienta capaz de analizar las diferentes hipótesis que se le ocurrieron a las antiguas culturas, muchas ideas resultaron erróneas y llenaron la realidad con mitos y supersticiones: El sol viajaba en una carroza, Los espíritus del bosque eran los responsables de las flores, los planetas se movían por voluntad de los dioses y nos enfermábamos por el mal de ojo o un eclipse de sol.

El problema esta en que el cerebro es tan bueno para detectar patrones, que los ve aun cuando en realidad no están allí. Seguir estos patrones imaginarios es lo que provoca la creación de una falsa idea acerca del funcionamiento de nuestro mundo y los antiguos mitos son una prueba de ello.

Un ejemplo son las ideas que las primeras culturas se hicieron acerca de la tierra y los planetas. Parados sobre la tierra observaron que ésta permanecía inmóvil y sobre sus cabezas el sol, la luna y las estrellas se movían. Era obvio entonces que nuestra tierra debía ser el centro del universo y todos los planetas giraban alrededor de ella. La idea, completamente errónea, respondía tan certeramente a las observaciones y se acomodaba tan bien a las creencias religiosas que esta creencia fue generalizada y permaneció sólida hasta el siglo XV.

Para conocer con certeza el universo era necesario tener una herramienta que permitiera poner a prueba los patrones que detecta el cerebro contra los que realmente existen en la realidad. Esta herramienta es el Método Científico

La larga búsqueda de la herramienta perfecta.

Ruy Pérez Tamayo, investigador y divulgador mexicano, escribe que la ciencia es la actividad creativa que tiene como objetivo comprender la naturaleza y cuyo producto es el conocimiento. Sin embargo esto es tan solo una parte de la historia. La ciencia es también el proceso que conecta los hechos aislados en forma de redes coherentes y significativas que nos permiten entender porque este universo es de la forma que es. La ciencia es por lo tanto ambos, tanto el cuerpo de conocimiento generado a lo largo de los años como el propio proceso para construir ese conocimiento.

Los griegos fueron los primeros en proponer un método para analizar la realidad. Nos cuenta Carlos Chordá, divulgador español, en su libro “Ciencia para Nicolás”. El “invento” griego fue proponer que los fenómenos de la naturaleza se podían explicar a partir de causas naturales, muy distintas a la voluntad de los dioses o el polvo de hadas. Para ello partían de una serie de verdades evidentes o axiomas, con lo que construían un armazón en el que se insertan las explicaciones con las que trataban de desentrañar el funcionamiento de la naturaleza.

Con el método griego, los anaqueles de la ciencia comenzaron a llenarse con explicaciones racionales sobre la naturaleza de las cosas. Anaximandro trazó mapas astronómicos y geográficos, Demócrito concibe el concepto de átomo y junto a Heráclito y Empédocles proponen las primeras ideas de una rudimentaria Teoría Atómica. Hipócrates de Cos, considerado el padre de la medicina, logró aislar la medicina científica de la mística religiosa, creó la embriología y método clínico que utiliza la inteligencia y los sentidos para el diagnostico de la enfermedad eliminando cualquier suposición sobrenatural. A Ptolomeo debemos la idea de que la Tierra era el centro del universo (el Modelo Ptolomeico) que prevaleció hasta el periodo Renacentista.

Fue Aristóteles quien sentó las bases que llegarían a construir el método científico. Fue el primero que intento un método para lograr conocimientos seguros. Su método consistió en la acumulación y clasificación de datos, pero la ausencia de hipótesis y de experimentación correcta, hace de la ciencia aristotélica un cúmulo de observaciones sin el sustento de la comprobación.

A pesar de sus grandes éxitos, el sistema griego tenía un problema, los axiomas eran tomados como verdades sin haber sido comprobados. Si bien el método buscaba dar certeza a la búsqueda de la verdad, esta búsqueda se realizaba a través del razonamiento, sin mediar la comprobación experimental de los hechos o los resultados. Cuando se habla de los grandes pensadores griegos no es una figura literaria, en realidad desarrollaban sus investigaciones pensando y sin usar la experimentación.

A principios del Siglo XVI, algunos investigadores como da Vinci, Copérnico y Kepler comenzaron a utilizar reglas metódicas y sistemáticas en el desarrollo de su trabajo. En especial Galileo Galilei se distinguió por el uso de la experimentación en la comprobación de sus hipótesis y teorías. Galileo fue muy criticado durante su época ya que se atrevió a señalar los errores de la ciencia existente además de demostrar que la Vial actea no era una masa de vapor sino una concentración de estrellas. Fue uno de los primeros en utilizar instrumentos que ampliaban la capacidad de los sentidos para el trabajo científico y gracias al telescopio derribó la concepción de la luna como objeto divino, al demostrar que su superficie era áspera e irregular. Además observó y registró las manchas en la superficie del sol. Galileo Galilei expuso metódicamente que los argumentos de Aristóteles eran erróneos, ratificando sus conclusiones con la experiencia. De esta manera contribuyo a crear las bases sobre los que habría de construirse el método científico.

Sería hasta la edad moderna, cuando René Descartes en su obra el “Discurso del método” define por primera vez unas reglas para dirigir la razón y buscar la verdad en las ciencias. Aún con diferencias notables fueron muchos los que defendieron la necesidad de un método, una secuencia de pasos que permitiera la investigación de la verdad.

Una receta para hacer ciencia.

Tome un problema, agréguele una concienzuda observación, mézclelo con algunas preguntas y rocíelo sobre una hipótesis. Después póngalo a 360 grados de experimentación y en 50 minutos tendrá una conclusión… Debido a que las creencias personales y culturales influyen en la percepción e interpretación de los fenómenos naturales, el uso de de procedimientos y criterios estándar permite minimizar las desviaciones o prejuicios en los experimentos cuando se prueba una hipótesis o una teoría. Se dice que la gente inteligente puede idear muy buenas explicaciones a partir de puntos de vista equivocados.

Cuando se habla del método científico, es fácil pensar que la ciencia se crea a partir de una sencilla receta. Si bien es cierto que el Método comprende una secuencia de pasos sistematizados, los procesos que conforman el método son recurrentes e intercambiables. Son los objetos de estudio lo que exige adecuaciones durante el proceso de investigación a fin de obtener los resultados buscados. El Método Científico entendido como la serie de pasos a través de los cuales los científicos obtienen conclusiones, es el sistema permite a los investigadores organizar sus pensamientos y procedimientos a fin de que las conclusiones obtenidas sean confiables.

El mínimo indispensable que debe poseer una teoría para que se pueda decir que es científica es la capacidad de predecir y que esas predicciones se puedan de alguna manera comparar con lo que realmente observamos, además, por supuesto, de que en conjunto una buena parte de esas predicciones resulten ser ciertas. Por otra parte, las teorías científicas nos muestran hechos que se dan en la naturaleza y que antes ni siquiera imaginábamos o sospechábamos que pudiesen existir.

La ciencia por complicada que queramos verla, no es otra cosa que confrontar las ideas que tenemos sobre cómo funciona el universo, para después tratar de confirmarlas a través de la información que obtenemos de experimentos o de los experimentos que otros han hecho antes.

La ciencia no es sino una de las formas posibles de representar el mundo real. No hay inconveniente en admitir que la ciencia es una ficción de la realidad, proponer a la naturaleza una ficción y esperar que tenga la amabilidad de ser compatible con tal ficción. A pesar de ello, la ciencia es la herramienta más poderosa que tenemos para descifrar el funcionamiento del mundo, y no hay más que estar un poco atento a nuestro alrededor para ver todo lo que con ella hemos aprendido

viernes, octubre 02, 2009

El Ig Nobel de Química 2009 es para México


En su decimonovena edición, tres investigadores mexicanos fueron seleccionados como ganadores del Ig Nobel 2009 en Química por crear diamantes a partir de tequila. Los Ig Nobel, honraron el trabajo de Javier Morales, un estudiante del doctorado en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la UANL, Víctor Castaño , su director de tesis y Director del Instituto de Física Aplicada de la UNAM y Luis Miguel Apátiga su colaborador quienes han estado desarrollando un proyecto para generar películas de diamante con una técnica que actualmente no se había utilizado para tal efecto, la técnica es Depósito de Vapores Químicos Mediante la Inyección Pulsada de Líquido.


Desde su creación en 1991, la aceptación y popularidad de los premios Ig Nobel ha crecido enormemente. Estos premios galardonan los logros de investigaciones que primero pueden provocar risas, pero después hacen que las personas piensen. Los premios pretenden celebrar lo inusual, honrar lo imaginativo y estimular el interés de todos por la ciencia, la medicina, y la tecnología. Aquellos logros en investigación “que primero pueden provocar risa, pero después hacen que las personas piensen” dicen sus creadores. Según sus organizadores, los editores de l la revista de humor científico Annals of Improbable Research (AIR), los premios se establecieron como homenaje a Ignacious Nobel, el ficticio inventor de la soda pop, aunque en inglés Ig Nobel se pronuncia igual que ignoble, que significa «innoble», de ahí el nombre.


La importancia del trabajo de los investigadores mexicanos radica en el hecho de que los diamantes son normalmente aislantes de la corriente eléctrica, sin embargo se convierten en excelentes semiconductores cuando algunos átomos de otro elemento son integrados a su estructura mediante un proceso llamado “Dopaje”. Debido a que el diamante es mucho más resistente que el silicón, delgadas películas de diamante “dopado” son extremadamente útiles para la producción de aparatos eléctricos y electrónicos que funcionan en condiciones extremas o de alta temperatura.


Pero las películas de diamante son extremadamente caras y difíciles de fabricar. Se hacen vaporizando materia orgánica y controlando como los átomos de carbono se cristalizan sobre una superficie. El proceso funciona mejor si el material inicial contiene partes iguales de oxigeno y carbono, así como algo de hidrógeno.


Javier Morales encontró que el tequila resulta una extraordinaria materia prima para crear estas películas. La inspiración llegó de una manera curiosa: Estudiando la cinética molecular de los precursores empleados en la formación de diamante y encontró que cualquier orgánico “corregido con agua” para cambiar la relación atómica carbón-hidrógeno-oxígeno es útil como precursor en la formación de películas de diamante.


Una de sus tantas noche de búsquedas”, recuerda Morales en un artículo publicado en la web de la Universidad de Nuevo León, los cálculos arrojaron que necesitaba 40 por ciento de etanol y 60 por ciento de agua. Por casualidad su esposa le recordó que debían comprar un tequila - “¡Sí, con tequila también se puede!” - dijo Morales en voz alta -“¿De qué hablas? –preguntó su mujer” a lo que Javier solo pudo responder “No, olvídate, duérmete.”


La composición del tequila es muy similar a las proporciones calculadas por el M.C Morales por lo que la bebida nacional debía ser una excelente materia prima. En el experimento se inyecto vapor calentado de tequila blanco en una cámara a baja presión y las mediciones confirmaron que los átomos de carbono depositados tenían una estructura de diamante.


Mas información:
http://buscador.uanl.mx/noticias/descripcion.php?id_not=5711&lang=es

martes, mayo 19, 2009

¿Cuántas estrellas hay en el cielo?

Si un día, o más bien una noche, intentaras contar las estrellas te parecerá que son muchísimas y que es imposible hacerlo, pero la verdad es que para contarlas solo necesitas mucho tiempo y una buena vista. En el mundo hay un grupo de personas que ya lo han hecho, han contado las estrellas en el cielo. Esta gente es capaz de pasar noches enteras mirando las estrellas y lo mejor de todo, les pagan por hacerlo. Ellos son astrónomos y mirar el cielo es su trabajo.

Desde observatorios en lo alto de una montaña o en sus oficinas de las universidades, los astrónomos utilizan complicados equipos para contar, medir, fotografiar y estudiar las estrellas, haciendo todo lo posible para entender cómo funciona el Universo.

Antes no era así, en la antigüedad los astrónomos sólo tenían sus ojos para estudiar el cielo. Sin ninguna ayuda para mirar no podían ver muchos detalles. Así que en lugar de observar cómo eran las estrellas y los planetas, algunos más bien se lo imaginaban. Esto resultaba un problema, pues no siempre sus ideas eran correctas.

Todo cambió una noche de primavera del año de 1609, hace exactamente 400 años, cuando un italiano llamado Galileo Galilei decidió apuntar un aparato llamado “catalejo” hacia el cielo. Galileo no inventó el telescopio, pero fue la primera persona en utilizarlo para hacer ciencia, aprovechando su capacidad para acercar los objetos lejanos. Con mucho cuidado estudió la forma en que funciona el aparato y logró construir un instrumento de mayor aumento.

Mirando el cielo con su telescopio, Galileo vio que las cosas no eran como los otros astrónomos se las habían imaginado. Encontró que la luna no una esfera lisa sino que tenia montañas y valles como la Tierra. También descubrió que el planeta Júpiter tenía 4 lunas, así que la Tierra no era la única con un satélite dando vueltas a su alrededor. Estudiando al planeta Venus se dio cuenta de tenía fases como la luna (nueva, creciente, llena y menguante) lo cual solo era posible si el planeta giraba alrededor del sol.

Como en ese entonces no había cámaras, Galileo dibujó con mucho cuidado todo lo que veía. Para Galileo era muy importante que toda la gente supiera lo que había encontrado, así que juntó todos sus dibujos y publicó un libro donde explicaba todas estas cosas que había visto. El libro demostró que los astrónomos de la época estaban equivocados y como a nadie le gusta que le digan que hizo mal su trabajo, Galileo tuvo que soportar muchísimas criticas por el resto de su vida.

2009 ha sido declarado “El Año Internacional de la Astronomía” para recordar esa noche en que Galileo Galilei cambió la forma de ver las estrellas. Durante todo este año, los astrónomos de todo el mundo estarán de fiesta y tú estás invitado. Si te gusta la astronomía y tienes preguntas sobre las estrellas, los planetas y el universo ahora es cuando podrás resolverlas. Asómate a la página
http://www.astronomia2009.org.mx y mira todo el universo de conferencias, talleres y noches de observación que los astrónomos mexicanos han preparado para ti.

En estos eventos podrás aprender, entre otras cosas que en una noche normal, se pueden contar un total de 100 mil estrellas, pues son justamente el número de astros que, por su brillo, el ojo humano puede captar a simple vista.

viernes, mayo 15, 2009

5 años de vacaciones

¿Te gustarían unas vacaciones de cinco años? Al principio seria divertido, pero la verdad es que después de un rato lo más seguro es que acabarías aburrido. Si eres inquieto tal vez buscarías que hacer para entretenerte, esto le pasó a Charles Darwin, cuando fue invitado a un viaje en barco de dos años que al final se convirtieron en 5. El largo viaje cambio para siempre la vida de este muchacho y la de todo el mundo natural.

Charles Darwin era un sencillo muchacho de campo, hijo de un medico rural. Como no pudo hacerse medico (se aburría mucho en la escuela) su papá lo convenció de estudiar para ser sacerdote rural. Así que a los 22 años Darwin ocupaba su vida en buscar una bonita sotana cuando recibió la invitación de unirse a la tripulación de un barco llamado “Beagle”. Se le había nombrado naturalista del barco, pero su verdadera función seria acompañar durante sus comidas al capitán del barco, un berrinchudo aristócrata.

La misión del Beagle era hacer mapas de las costas de América del sur, el viaje llevó a Darwin por Brasil, Argentina, Chile y las islas Galápagos. El espectáculo con que se topo en estas tierras fue impresionante para alguien que solo había convivido con vacas, borregos y pájaros. En las expediciones a tierra, Charles encontró animales extraños que nunca había visto: Enormes aves parecidas a los avestruces llamadas ñandú, armadillos acorazados, osos hormigueros, ratones del tamaño de un puerco, changos y tortugas gigantes.

Muy formalito como era, se tomo en serio su trabajo de naturalista, estudiando con interés y dedicación la naturaleza que lo rodeaba. Tenía un talento especial para observar los pequeños detalles y establecer relaciones entre las cosas que observaba. Junto a los animales vivos, Charles Darwin también estudió los fósiles de animales extintos, entre sus hallazgos encontró especimenes que se parecían a animales que aun existían pero eran más grandes como el Megaterio que es un extinto armadillo gigante. Otros parecían rompecabezas que juntaban partes de otros animales, un ejemplo era el Toxodón, un fósil cuyo cráneo tenia a la vez partes de ratón y partes de elefante.

Después de observar que había muchas semejanzas entre los animales y los fósiles, la cabeza de Charles Darwin estaba llena de preguntas: ¿cómo se originaron las especies animales? y ¿cómo llegaron a ser lo que son?. En los humanos si una persona se parece a otra, es posible que sean parientes (tíos, primos, hermanos), tal vez en los animales sucedía lo mismo. A Darwin se le ocurrió que tal vez todos los seres vivos eran pariente de alguna manera y que compartían antepasados comunes, como familias en un árbol genealógico. Era lógico entonces pensar que los cambios en una especie daban origen a otra en un proceso que llamó evolución.

Darwin encontró también que los cambios o evolución de las especies estaba dada por la lucha por la supervivencia. Era una respuesta sencilla, entre mejor adaptado estaba un grupo de animales a su medio ambiente menos morirían y por lo tanto más de ellos habría en el lugar. Mientras que los que no tuvieran las mejores capacidades desaparecerían. Así en una isla, los pájaros con picos para abrir moluscos serian más numerosos que los que no tuvieran este tipo de pico. A este proceso Darwin lo llamó selección natural, porque es la naturaleza misma quien selecciona que seres deben vivir y reproducirse, y cuales no son aptos. Todos sus hallazgos fueron publicados en el libro “el Origen de las Especies” la culminación de 5 años de vacaciones que permitieron entender como nacieron y se crearon las plantas y los animales que habitan este planeta .
(Este artìculo fue creado para una revista infantil, por eso su lenguaje es algo diferente al usado en este blog)

miércoles, septiembre 03, 2008

Y Dios dijo hágase el Big Bang

--¿Así que el CERN tiene un acelerador de partículas? Un tubo circular para romper partículas-- pensó Langdon, mientras el ascensor bajaba. Cuando el ascensor paró, se sintió aliviado de tener tierra firme bajo los pies, pero cuando las puertas se abrieron, su alivio se evaporó. Robert Langdon se encontró ante un mundo totalmente desconocido.

En “Angeles y demonios” Dan Brown arranca su trama de intrigas y conspiraciones con un asesinato en las entrañas mismas del Gran Colisionador de Hadrones. El centro de la trama de la novela es la lucha entre la iglesia y la ciencia por determinar quien o que creo el Universo. La anécdota de la novela retoma el largo debate que la humanidad ha mantenido desde la edad media. Dicho debate representa una larga cadena de encuentros y desencuentros algunos simples y otros bastante trágicos pues desembocaron en el encarcelamiento o muerte de algunos de sus actores, normalmente del bando de los científicos.

Un ejemplo de ello es Giordano Bruno, un sacerdote italiano interesado por la ciencia y filosofía. Durante su vida viajo por toda Europa enseñando sus teorías. Escribió muchos trabajos en latín sobre cosmología, física, magia y el arte de la memoria. Demostró, aunque con un método equivocado, que el Sol es más grande que la Tierra.

Fue apresado por la inquisición en 1591 y en 1601 la iglesia romana lo declaro herético impenitente, pertinaz y obstinado. Murió en la hoguera sin arrepentirse de sus ideas. La historia le ha convertido en mártir de la ciencia por la defensa que hiciera de las ideas heliocentristas,

Tal vez el caso más conocido es el de Galileo Galilei, físico, astrónomo del renacimiento italiano fue sentenciado por la Santa Inquisición debido a la divulgación que hizó de las ideas copernicanas del heliocentrismo. Ante la posibilidad de ser sentenciado a muerte la historia cuenta que se retracto frente a los religiosos que lo enjuiciaban. Sin embargo la iglesia lo condeno a permanecer encerrado en su casa por el resto de sus días.

Los tiempos cambian y desde hace 116 años el Vaticano cuenta con su propio centro de investigación cósmica: el Observatorio Astronómico Vaticano. Su sede original en Castelgandolfo ha cedido la primogenitura al moderno Telescopio Vaticano de Tecnología Avanzada ubicado en Arizona, Estados Unidos. El sitio Internet del Observatorio indica que su misión es ser un puente entre la iglesia y la ciencia.

El director el Observatorio es Monseñor Jose Funes, un sacerdote argentino perteneciente a la Orden de los Jesuitas a cuyo cargo esta la operación del centro. Además de los votos del sacerdocio, monseñor Funes ostenta un doctorado en astronomía por la Universidad de Padua. A caballo entre la fe y la ciencia, monseñor Funes declaraba en septiembre del año pasado “ Ha habido y habrá conflictos entre la ciencia y la iglesia. Pero no hay que temer a los conflictos, ya que pueden superarse y nos ayudan a crecer.

Para José Funes la investigación cosmológica es perfectamente coherente con la fe. “”El Big Bang no esta en contradicción con la existencia de un Dios que creo el Universo a partir de la nada. Es verdad que el Big Bang no es la prueba de la existencia de Dios, pero tampoco la niega”

En el Islam, la idea del Big Bang tampoco se contrapone a las revelaciones del Coran donde se lee “¿Es que no han visto los infieles que los cielos y la tierra formaban un todo homogéneo y los separamos? (coran 21:30)” mas adelante el profeta habla de que “el cielo lo construimos con fuerza. Y, ciertamente, asignamos un vasto espacio” (51:47) .

Sin embargo el fantasma de la iglesia interviniendo con la ciencia parece rondar todavía en los pasillos del vaticano. Según Steve Hawkin en su libro “la Historia del Tiempo “en 1981, el papa Juan Pablo II recomendó a los asistentes a una conferencia sobre cosmología organizada por el vaticano “estudiar la evolución del Universo después del Big Bang , pero que no indagar en el Big Bang mismo, porque se trata del momento de la creación y por lo tanto de la obra de Dios” el Papa Juan Pablo II dirigió estas palabras a los asistentes a una conferencia sobre cosmología organizada por el vaticano, entre ellos se encontraba Stephen Hawkin quien recogió la anecdota en su libro “Historia del Tiempo”

Por una coincidencia del destino Hawkin nació exactamente en el 300 aniversario de la muerte de Galileo Galilei. En “la historia del Tiempo”, el más celebre de los cosmólogos relativistas se alegra que su encuentro con la iglesia hubiera sido mucho más afortunado que el de su antecesor.

Una pregunta sin respuesta

El Dr. Gustav Tammann se alegra cuando termina la entrevista “ Normalmente, cuando se entrevista a un astrónomo surge la pegunta de cómo era el Universo antes del Big Bang o las causas de ese fenómeno . Estoy convencido de que esa es una de las cosas que la raza humana jamás entenderá. Encuentro interesante que muchos investigadores admitan que hay preguntas que nunca podrán ser contestadas. Teóricamente podemos plantear 20 posibilidades, pero el método científico no nos permitirá distinguir con precisión cual es la correcta.